domingo, 25 de enero de 2009

X Media Maraton de Getafe (2009)

X Media Maraton de Getafe (2009).
Domingo 25-01-2009
21,097 metros
Tiempo oficioso: 1:48:18
Tiempo real: 1:47:05



Después de la nieve viene la lluvia y si hay que catalogar esta carrera de Getafe se le pondría éste título casi cinematográfico: "Corriendo bajo la lluvia". La lluvia y la magnífica actuación de los miembros del Atlético Bocarranas, que en ningún momento desfallecieron ni siquiera ante las duras condiciones atmosféricas, con lluvia, frio y viento que dificultó el correr por las calles getafeñas.

El domingo 25 de enero los integrantes del Club Atlético Bocarranas estabamos citados para competir en la media maratón de Getafe, que tendría lugar por las calles de esta localidad madrileña sobre un recorrido prácticamente llano e ideal para batir records y marcas personales. En un principio no estabamos pensando en conseguir ningún record personal, sino que nuestro objetivo era únicamente seguir haciendo kilómetros para preparar lo mejor posible la Maratón de Madrid. Las previsiones del tiempo del dia anterior vaticinaban lluvia con un 95% de probabilidades y esta vez no se equivocaron, la lluvia del dia se concentró precisamente durante algo más de una hora en pleno desarrollo de la carrera.

En Getafe nuestro club estuvo representado por Bernar y JoseMa que quedaban citados a las 9:30 de la mañana para recoger el dorsal y el chip, y preparar la carrera. El dia amaneció desapacible y aunque había nubes aún dudaban si iba a llover o no por lo que se produjeron las primeras deliberaciones acerca de la ropa de abrigo que había que llevar, al final se adoptó la sabia decisión de Bernar y nuestros atletas lucieron la camiseta de nuestro club, pero debajo de los oportunos chubasqueros, que a lo largo de la carrera se harían imprescindibles. El calentamiento fue ligero y breve, nuestros compañeros se adaptaron sus gadgets, sincronizaron sus relojes y las emisoras de radio, iban totalmente compenetrados y asi se demostraría a lo largo de la carrera.

El pistoletazo inicial les pilló en la zona central del pelotón y comenzaron a correr siguiendo el ritmo del resto de los corredores, al estar situados en esta zona el ritmo inicial fue quizas más elevado del que ellos tenían intención de seguir. Durante unos minutos surgió la duda acerca del ritmo seguido que se aproximaba a los 5 min/Km pero se adoptó la postura de seguir adelante y en caso necesario reducir el ritmo más adelante. De esta manera se recorrieron los primeros 4 kilómetros hasta llegar a la zona de contrameta, la mañana estaba fresquita pero por ahora los dos corredores iban cómodos con su ritmo, su respiración, pulsaciones y emisora de radio. Estos primeros kilómetros recorrían la zona de Getafe más proxima a la base aérea y la plaza de toros, con calles amplias y sus aportunas rotondas.

Tras el primer avituallamiento nuestros atletas seguían con sus buenas sensaciones, ya eran 5 kilómetros sin el menor síntoma de cansancio. Ahora la carrera se dirigía hacia el centro de Getafe y seguía paralela a la carretera de Toledo, quizás la zona más fea del recorrido, corriendo con la valla del cercanias de Renfe a la derecha. Bernar y JoseMa marchaban al ritmo del resto de los corredores, sin casi adelantamientos ni cambios de ritmo, lo cual favorecía el correr de nuestros compañeros. En este momento comenzó a caer una fina lluvia sin mayor importancia, menos mal que habíamos cogido los chubasqueros. Un pequeño incidente se produjo entonces, Bernar perdió la sintonía de la emisora de radio y se perdió la sincronización en este aspecto. Por fin abandonabamos esa zona y tras un giro de 180 grados nos internamos en el centro de Getafe, corriendo por calles peatonales y adoquinadas, aunque ello no supuso ningún contratiempo para los corredores que seguían con su fantastica marcha de 5:05 min/km, sin síntomas de cansancio.

Al llegar al kilómetro 8 la fina lluvia se fue convirtiendo en aguacero y parecía que no iba a dejar, cada vez caía con más fuerza, el suelo se iba poniendo más mojado aunque afortunadamente dejamos la zona adoquinada y volvimos a correr por el asfalto de las calles según avanzabamos por delante de la Universidad Carlos III. Al llegar al final de la universidad, se giraba a la derecha y tomamos rumbo hacia el polideportivo donde tuvo lugar la salida y estaba situada la meta. Un poco antes estaba situado el punto kilométrico 10 y admirados vimos como el tiempo realizado era bastante bueno (50:21 a 5:02min/Km), había muchas carreras de 10 Kilometros en los que no habíamos hecho ese tiempo tan estupendo. Esperabamos no acusar el esfuerzo en la segunda vuelta.

Los primeros compases de la segunda vuelta fueron quizas los más duros, la lluvia se hizó más intensa y ya nos acompañaría hasta el final, asi que había que mentalizarse para mojarse durante el resto del recorrido. El correr por esta zona de la carrera se hizo más monótono y nuestros atletas bajaron en cierta media el ritmo, pero no demasiado marcando unos parciales entre 5:10 y 5:20 hasta llegar de nuevo a la estación de Cercanías donde estaba situado el último avituallamiento.

Tras el avituallamiento la lluvia se hizo aún más fuerte pero nos encontrabamos realmente bien, casi sin quererlo comenzamos a adelantar corredores, notabamos que ibamos más deprisa, quizás fueran las ganas de terminar lo antes posible y dejar de mojarnos. Al llegar al kilómetro 16 no se produjo ningún desfallecimiento como había sucedido en medias maratones anteriores, todo lo contrario, cada vez ibamos más rápidos y entonces se produjo la frase del dia, JoseMa dijo:"Voy como un tiro" a lo cual respondió Bernar: "Pues a tirar" y aumentamos considerablemente el ritmo, casi volando sobre los adoquines completamente mojados y encharcados. Nuestros atletas fueron adelantando corredores sin descanso, sorteando charcos y zonas que con el agua se ponían más peligrosas, todo ello marcando parciales por debajo de los 5 min/km, llegando incluso a hacer algún kilómetro a 4:45.

Cada vez estabamos más cerca de la meta y cada vez más mojados, pero el cansancio no aparecía y nos sentiamos pletóricos, llenos de fuerza y deseando terminar lo antes posible. Nos aproximamos a la zona de la universidad y eso significaba que apenas quedaban dos kilómetros para el final. No había que desfallecer y ya nada podía fallar, a pesar de que estabamos controlando los pasos intermedios no nos fijabamos en el tiempo final, pero sabíamos que estabamos haciendo un tiempo magnífico. Al llegar al kilómetro 20 Bernar dió las primeras muestras de cansancio, pero ya no quedaba casi nada, solo un kilómetro y no podíamos tirar por tierra todo lo conseguido hasta entonces, por lo que Bernar sacó fuerzas de flaqueza, apretó los dientes y siguió corriendo bajo la intensisima lluvia. Este último kilómetro fue el peor y lo realizamos en 5:12 que para ser el peor momento tampoco esta mal.

Por fin entramos en el polideportivo, un brusco giro a la derecha y nos internamos en el complejo deportivo, con una pequeña zona de barro y mucha agua corriendo por el suelo. La meta estaba a nuestra vista, pisamos el tartán de la pista de atletismo y casi esprintamos para realizar los últimos 100 metros completamente empapados pero contentos y orgullosos de la actuación.
Bernar y JoseMa se agarraron de la mano y cruzaron la meta marcando un tiempo final asombroso de 1:47:05, incluso antes de ver el tiempo se dieron un abrazo y lanzaron los brazos al aire en señal de triunfo y de júbilo... señales que se repetirían cuando confirmaron el tiempo realizado. Y aún estaban fuertes, no se notaban desfallecidos después del esfuerzo realizado, incluso podrían haber corrido un poco más si hubiera sido necesario. Una magnífica actuación, con unas fantásticas sensaciones, la alegría rebosaba por sus cuatro costados de la misma manera que rebosaba el agua.

Después de cruzar la meta hicieron unos pequeños estiramientos, se quitaron el chip y fueron a recoger la bolsa de corredor y el premio conmemorativo, un brillante y voluminoso ladrillo de metacrilato fabricado en China con el anagrama de la carrera, quizás eso fue lo peor de la carrera, se podían haber ahorrado el recuerdo y haber dado una camiseta que seguro que se habría aprovechado más. Dejando esto aparte hay que decir que la línea de meta estaba muy bien organizada, ámplia y sin apreturas, asi que pudimos pasar lo más rapidamente posible por ella buscando un techo donde refugiarnos y ponernos a salvo de la lluvia. Nos hidratamos con los productos de la bolsa, para secarnos y cambiarnos posteriormente, había que tener cuidado y no coger frio con el dia como estaba.

Todo lo que se puede decir de la carrera es positivo. El recorrido muy llano y ámplio, con grandes calles y sin excesivos giros, lo que facilitaba el paso de los más de 2500 corredores, y que a pesar del elevado número de atletas nunca hubo apreturas, empujones ni aglomeraciones. La organización también estuvo de diez, con muchos voluntarios a cada paso del recorrido soportando la intensa lluvia, incluso con algún gesto encomiable como el de un voluntario que se ofreció a atar la zapatilla de un corredor para que éste no tuviera que agacharse. El público también estuvo presente en la medida de sus posibilidades, sobre todo en la parte inicial de la carrera cuando aún no había comenzado a llover y luego también se le vió en lugares protegidos animando a los corredores que se estaban calando hasta los huesos. Lo mejor de todo nuestras sensaciones, más allá del tiempo conseguido, lo mejor de todo fue que hicimos los 21 kilómetros sin casi síntomas de fatiga, a buen ritmo y terminando como tiros, con la sensación de poder hacer otros 8 0 10 kilómetros sin problemas, el muro de los 30 kilómetros está muchísimo más cerca. Y tampoco hay que despreciar la marca conseguida (1:47:05) bajando en algo más de 7 minutos la marca anterior, parece que el entrenamiento de los últimos meses va surtiendo efecto, el maratón está ahí... vamos a por él.

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