domingo, 20 de diciembre de 2009

Esperanza y Jose María se casan

Bienvenidos a todos.

Queríamos comunicaros una gran noticia, al menos para nosotros, y es que por fín, despúes de algo más de tres años de noviazgo he conseguido convencer a Esperanza para que se casé conmigo y comenzar a compartir una nueva vida juntos.
Sabemos el paso que vamos a dar y somos conscientes de todo lo que significa, eso nos une aún más y estamos decididos a seguir adelante con todas las consecuencias con la esperanza de que todo nos va a ir muy bien y vamos a ser muy felices. Eso es lo que esperamos y lo que seguro que vamos a conseguir.
Y queriamos compartir todo esto con vosotros, no solo la ceremonía si no también los preparativos, los acontecimientos, la preboda y la postboda, el viaje de novios, las despedidas (¿HABRÁ?) y las bienvenidas, los encuentros y todos los intensos momentos que vamos a vivir desde este mismo momento.
Ah, si, es cierto, nos vamos a casar, aunque aún no os hemos dicho donde. Pues ir tomando nota, coger vuestras agendas, apuntar y reservar esta fecha que va a ser inolvidable. Será el próximo 2o de Febrero de 2010, a las 12.00 de la mañana, en Madrid (la ciudad que nos unió y que nos permitió conocernos, caminar e incluso correr, salir y entrar).

Próximamente recibireis la oportuna invitación pero queríamos anunciaroslo lo antes posible para que hagais todos los preparativos necesarios. Estaremos muy contentos de que nos acompañeis y disfruteis tanto como nosotros, porque sin vosotros la ceremonía no sería más que un simple acto administrativo, vosotros sois los que lo haceis especial al compartirlo con nosotros, venir hasta aqui y dedicarnos unas cuantas horas de vuestro tiempo, por alegraros por nosotros y con nosotros.
Quedan dos meses, 62 dias, desde ahora mismo gracias y hasta muy pronto.

sábado, 12 de diciembre de 2009

XXI Cross del Rector de la UAM (2009)

XXI Cross del Rector de la UAM (2009)
Sábado 12-12-2009
6.500 metros
Tiempo oficioso: 29:35
Tiempo real: 29:29







Un año más tenía la oportunidad de disfrutar corriendo el conocido "Cross del Rector de la UAM", y como siempre jugando en casa por los mismos caminos y pistas por las que suelo entrenar a diario durante todo el año. Es un placer reencontrarse con estas pistas con un aliciente nuevo y distinto al de todos los dias, correr con otros corredores tratando de superarse a sí mismo y hacer un buen tiempo en tu terreno. Este año además teníamos la ventaja del tiempo ya que amaneció un dia precioso, nada que ver con la tormenta de nieve del año anterior, además el suelo estaba bastante bien, habían arreglado varios tramos del recorrido quitando los surcos e irregularidades del terreno. Así que la mañana era ideal para desplazarse hasta Valdelatas, calzarse las zapatillas, trotar entre los pinos, encinas y demas árboles del bosque e intentar hacer un buen tiempo en la carrera.


Como todos los años la carrera debería comenzar a las 12.00 de la mañana, de manera que a las 11 estaba ya en el polideportivo recogiendo mi dorsal (257), casi consigo el famoso y querido 256 pero me lo quitaron de las manos. Desde el polideportivo cogimos el autobús que nos llevaba hasta la línea de salida y después estuve viendo el circuito, sobre todo la famosa cuesta "rompecorazones" que estaba situada a escasos 800 metros de la salida y que suele determinar el resultado definitivo, si se pasa bien la cuesta y no se hacen esfuerzos innecesarios entonces se puede hacer un buen tiempo pero de nada vale desgastarse en exceso en esos primeros metros porque luego se paga factura.



Unos minutos antes de las 12 y tras los oportunos estiramientos y calentamientos me fuí colocando en la línea de salida, más o menos en la zona central del pelotón pero siempre buscando la zona derecha que me permitiría salvar los primeros baches y charcos de los primeros metros. Finalmente dió comienzo la carrera y salí de forma tranquila, el pelotón era numeroso, unos 350 atletas y el trazado en estos primeros metros bastante estrecho y sinuoso, por lo que tampoco se podía ir demasiado deprisa. A pesar de ello pasé los primeros metros sin problemas, siguiendo un ritmo más o menos bueno, pero sin realizar grandes esfuerzos. De esta forma llegamos a la base de la cuesta "rompecorazones", una fabulosa cuesta de algo más de 250 metros pero con una inclinación bastante grande, el suelo estriado y peraltado hacia fuera, lo que la hace extremadamente difícil. Es una cuesta muy complicada y que hay que subirla con cabeza muy fría porque cualquier esfuerzo extra que se realice en la subida se suele pagar en los metros finales. Subí la cuesta de forma bastante tranquila, se hacía difícil subir más deprisa también por los demás corredores, cada uno subía a su ritmo como podía. Únicamente en los últimos metros, quizás los más difíciles y complicados pude acelerar en cierta manera y adelantar a varios corredores. Así llegamos a la cima, desde allí había unos metros de relativo descanso, descendiamos por caminos cercanos a Valdelatas y durante este pequeño trayecto apreveché para recuperar un poco la respiración después del tremendo esfuerzo realizado.

Aún en las afueras de Valdelatas teníamos que girar a la derecha y dirigirnos hacia la entrada del bosque, aunque ahora teníamos que subir todo lo que acababamos de bajar. Una vez recuperado del esfuerzo inicial pude aprovechar un potencia en las subidas para recuperar el terreno perdido y aumentar el ritmo. Una vez entramos en Valdelatas teníamos que realizar una peligrosa bajada, unos 500 metros de bajada por una pista bastante empinada y con algunos surcos en el terreno por lo que teníamos que estar muy pendientes para no dar un traspie y caer. Al llegar al final de la bajada terminaba la parte más complicada del recorrido y desde ese momento el terreno sería más regular y sin tantas pendientes. En ese mismo punto estaba Esperanza para hacer las primeras fotografías de la carrera, justo en el momento que llegaba al final de la cuesta, giraba a la izquierda y me dirigía por la senda paralela al pequeño riachulo de Valdelatas.

Esta "senda del riachuelo" es quizás la parte más bonita del recorrido y es un terreno muy conocido porque suelo hacerlo hasta tres veces en mis entrenamientos, por lo que conocía cada metro y cada paso del mismo, por donde había que ir, donde el terreno era más pesado, donde estaban situados los charcos y los surcos, así que aproveché todos esos conocimientos para avanzar a buen ritmo, sin acusar en exceso el esfuerzo. Me encontraba bastante bien aunque no iba al 100%, conocía el resto del trazado y sabía que aún tenía que superar dos pequeñas cuestas más adelante.

Después de llegar al puente del riachuelo teníamos que girar a la derecha y dirigirnos hacia el vivero y el acueducto que hay en el interior de Valdelatas, los corredores corrían de forma aislada o en pequeños grupos por lo que no había pelotones que paralizaban el ritmo a los demás corredores. Al llegar al vivero seguía sintiendo muy buenas sensaciones y me encontraba bastante entero, justo en el momento en el que comenzaban las últimas dificultades del trazado, había que llegar con fuerzas suficientes para no acusar el esfuerzo en estas rampas finales. Y de nuevo salió a relucir mi potencia en la subidas y el conocimiento del terreno, aprovechando las rampas del viaducto comencé a adelantar a varios corredores que estaban situados por delante de mí, distanciándome de ellos a gran velocidad. Quedaba apenas un kilómetro de carrera y ahora era el momento de darlo todo, ya no había grandes complicaciones y casi se podía ver la meta, de manera que aumenté el ritmo todo lo que pude y adelanté a algún corredor. Me dirigía a buen paso hacia la meta, desde donde nos llegaba el ruido de la música y de los espectadores, ya no quedaba nada, los últimos metros, allí estaba la casa del guarda de Valdelatas y a 100 metros la meta, por lo que saqué las últimas fuerzas y realicé un último esprint para cruzar la línea de meta a gran velocidad y parando el cronometro en un tiempo final de 29:29 (4:35min/kim), superando en unos 40 segundos mi mejor tiempo que databa del año 2006, todo un tiempazo. Las sensaciones eran magníficas y creo que podría haber hecho incluso mejor tiempo si hubiera apretado un poco más en alguno de los tramos, pero en cualquier caso era un tiempo impresionante, mucho mejor de lo esperado. Magnífica carrera, en un dia estupendo.



Como siempre felicitar a la organización, no faltó un detalle, con voluntarios en los sitios más complicados, el recorrido bien señalizado e incluso arreglado en algunos tramos. Todo perfecto, cada año es un placer volver hasta Valdelatas para disfrutar de esta clásica de las carreras y de mis entrenamientos.