miércoles, 22 de diciembre de 2010

Duatlón Sierra de Armantes 2010








Han tenido que pasar cuatro ediciones para que no quedemos los últimos. Este año fue más asequible y con un paisaje estupendo.









¡Aupa Bocarranas!

sábado, 17 de julio de 2010

XII Legua de Tielmes Vega de Tajuña

Despues de una larga lesión, la vuelta a la competición de Bernauer se ha producido en la distancia de 1 legua que no sé cuanto es.

La XII Legua de Tielmes Vega de Tajuña se disputó por la vega del rio que lleva su nombre y aprovechando el carril bici. Paraje estupendo, organización chupi y un calor y una humedad bestial. El único participante del Atlético Bocarranas llegó a la meta con un trotar tosco, una leve cojera y barriga cervecera.

Al final de la carrera, abireron la piscina municipal para que los corredores se metan un chapuzón.

Una carrera bastante aconsejable.


domingo, 11 de abril de 2010

X Media Maratón de Madrid (2010)

X Media Maratón de Madrid (2010)
Domingo 11-04-2010
21.097 metros
Tiempo oficioso: 1:49:17
Tiempo real: 1:47:15



Después de casi dos meses de inactividad motivada por mi cambio de estado civil, con los consiguientes preparativos, celebraciones, viajes y recuperaciones acudía de nuevo a la competición. Y que mejor forma de hacerlo que volviendo a los orígenes, a la primera carrera que preparé y que se puede decir que significó el comienzo de esta andadura. Por cuarta vez competía en la ya tradicional Media Maratón de Madrid, aunque en esta ocasión, las circunstancias y motivaciones era muy distintas a las del año pasado por ejemplo. Este ha sido un año con muchos cambios, no he podido seguir un entrenamiento regular y organizado, he tenido muchos parones, pasado por altibajos y entrenamientos desiguales. Debido a todo ello me tomé esta edición de la Media de Madrid como una preparación para la Maratón que tendrá lugar dentro de quince dias, como un test para ver como me encuentro y si puedo intentar participar en esa prueba. Mi estado de forma no es el ideal, me ha costado de nuevo coger un poco de fondo y no he realizado tiradas medias, como mucho alguna de 15 kilómetros pero con no muy buenas sensaciones, incluso no sabía si me encontraba en condiciones de acabar la media de Madrid, como me había ocurrido en Getafe. Todo ello creaba un ambiente de duda e incertidumbre en la carrera, por lo que habría que tomarselo con calma, no era la ocasión para batir marcas en la prueba y mucho menos en la distancia. Esta sería la tirada larga prévia al Maratón y así habría que tomárselo.

El recorrido era el mismo que el año pasado, así que ya era conocido, sabía donde estaban las zonas más difíciles, donde podía pasar más dificultades y donde regular. Los primeros kilómetros eran los más complicados, no sólo por la complicada orografía casi en continua subida hasta la Plaza de Castilla por Santa Engracia y Bravo Murillo, si no también porque no sabía como iba a responder mi cuerpo a una distancia a la que no estaba acostumbrado. Una vez en la Plaza de Castilla llegaba una parte un poco engañosa, con continuos subidas y bajadas por la calle Serrano, para luego continuar en bajada de nuevo hasta el Retiro, guardando fuerzas para los tres últimos kilómetros cuando llegaba un brusco repecho desde las inmediaciones de Atocha hasta la fuente del Ángel Caído que siempre deja sus huellas en las piernas. Conocía perfectamente el recorrido pero en esta ocasión habría que tomar más precauciones si cabe, mi objetivo era acabar en 1h50m más o menos.





La carrera comenzaba a las 9.00 de la mañana, un horario habitual en este tipo de pruebas, pero no se por que esa mañana me costó un poco más de lo normal levantarme y prepararme. En cualquier caso llegué con tiempo al Retiro, recogí el dorsal y estiré un poco, en esta ocasión un poco más de lo habitual. Como va siendo normal, el Retiro estaba lleno de corredores dispuestos a participar en esta emblemática prueba, se sentía un ambiente de fiesta y cordialidad entre todos los presentes. Esperanza me dió los últimos ánimos antes del comienzo de la carrera y me dirigí hacia el pelotón de corredores. En esta ocasión me coloqué un poco más adelante que otras veces, pero era precisamente cuando menos lo necesitaba porque mi intención era llevar un ritmo mucho más relajado que otras veces, alrededor de 5:10 min/Km para ir tranquilo y no acusar la inactividad.


Puntualmente dió comienzo la carrera una masa ingente de corredores comenzaron al unísono a correr por el Parque del Retiro. Yo me coloqué a la derecha y seguí lo mejor que pude, intentando no entorpecer a los más rápidos y pasar por mi lado a los más lentos. Esos primeros metros siempre son complicados, en esta ocasión estaba más mentalizado que otras veces y miraba continuamente el reloj para comprobar el ritmo que iba llevando. De esta manera fueron pasando los primeros kilómetros, notaba que no iba demasiado rápido, mi ritmo era el previsto según iba subiendo por la calle Príncipe de Vergara, y veía como continuamente me adelantaban corredores; incluso me notaba pesado. Después giramos a la izquierda y cogimos la calle Juan Bravo, ahí me recuperé en cierta medida debido al terreno descendente, pero las cosas volvieron a su estado inicial al llegar a Rubén Dario y dirigirnos hasta Alonso Martínez. A partir de ahí, en el kilómetro 4 llegaba la parte más complicada de la carrera, subiendo continuamente hasta llegar a la Plaza de Castilla. Tengo que reconocer que sufrí un nuevo bajón, mi estado no era ya bueno y comenzaban las cuestas, las piernas me pesaban y costaba avanzar. La situación no mejoraba según iba subiendo por Santa Engracia y mi estado de ánimo comenzaba a flaquear. Al pasar por Cuatro Caminos mi mente sólo pensaba en la cantidad de kilómetros que aún faltaban por recorrer, sentía ya como si las fuerzas me comenzaran a faltar. A esto se añadía que a partir de ese momento comencé a notar que el pantalón me rozaba en la ingle, un nuevo percance que añadir a la situación que estaba sufriendo. Ese fue el peor momento, entre el kilómetro 7 y el 8, incluso se comenzó a pasar por mi cabeza la idea de abandonar de nuevo si las cosas seguían igual.

Pero inesperadamente, justo en esos terribles momentos las cosas comenzaron a cambiar, me comencé a sentir bastante mejor, mis piernas no estaban tan pesadas y aunque el pantalón se reguía rozando, notaba como avanzaba con más rapidéz y me sentía más ágil, mi correr era más fluido y sencillo, a pesar de que estabamos en lo peor del recorrido, las últimas cuestas que nos llevaban hasta la Plaza de Castilla. Eso me animó bastante, notaba como avanza bien, que los males habían pasado y que me encontraba bien. En esta situación llegué a la Plaza de Castilla y pude relajarme en cierta manera, los tres últimos kilometros los había hecho a un ritmo de 4:45 min/km para pasar por el kilómetro 10 en algo menos de 50 minutos; mucho mejor de lo esperado y lo mejor de todo es que no sentía ningun tipo de fatiga.

A partir del kilómetro 10 venían unos kilómetros bastante traicioneros, con un continuo sube y baja que rompe las piernas, pero mi estado era incluso bueno, de manera que pude mantener el ritmo previo y llegar al kilómetro 15 sin ningun problema. Desde ese momento podia recuperar un poco porque el terreno era más favorable, en constante bajada hasta llegar a las proximidades de Atocha, pero tampoco podía excederme porque conocía los terribles dos kilómetros finales y sabía que tenía que guardar fuerzas para ese momento. De manera que pude relajarme en cierta manera, bajé un poco el ritmo y continue disfrutando de la carrera, adelantando a corredores que me habían pasado en los kilómetros iniciales.





Por fín llegamos a Atocha, giramos a la derecha para coger la calle Alfonso XII y encontrarnos de frente con la terrible cuesta que da entrada al Retiro. La mayoría de los corredores acusaban al dureza de las rampas, yo incluido; en esta zona me dí cuenta de que no estaba como el año pasado cuando pasé por ahí con muchas mejores sensaciones, en esta ocasión yo también sufrí en ese tramo. Adelanté a varios corredores pero notaba que no iba bien, que mis fuerzas ya eran escasas y quedaba patente que me faltaba aún un poco de fondo y de potencia. A pesar de ello no me desanimé y seguí corriendo, amoldando el ritmo a la rampa, que no terminaba nunca, tras entrar en el Retiro aún teníamos que continuar hasta la fuente del Ángel Caído, que no llegaba nunca. Cuando por fín llegamos a ese punto, un nuevo mazazo, todos esperabamos girar hacia la izquierda y dirigirnos hacia el lago para terminar la prueba en el paseo de coches, pero ya no recordaba que aún teníamos que dar otra vuelta más por el Retiro. Giramos hacia la derecha y continuamos casi 500 metros por el paseo del Duque Fernán Nuñez para allí dar la vuelta y volver sobre nuestros pasos hacia la fuente del Ángel Caído. Ese kilómetro "extra" se me hizo interminable, y eso que ya lo conocía, pero mis fuerzas estaban ya muy justas. El ritmo cayó en cierta medida, sólo quedaba un kilómetro pero no podía ir más deprisa, el cansancio y la falta de entrenamiento se apoderaron de mis piernas y avanzaba a duras penas, pero sólo quedaba un kilómetro. Finalmente vi al fondo la pancarta de la meta y eso me alivió en cierta medida, saqué las últimas fuerzas que me quedaban y lo dí todo para terminar lo antes posible este nuevo desafió. Yo avanzaba todo lo rápido que podía pero la pancarta no llegaba nunca, la recta final se estiraba y parecía no tener fin. Sentía el agotamiento, pero estaba ya tan cerca, tan cerca que tenía que continuar, un último esfuerzo y llegaría a la meta. Y así pasó, los últimos pasos y por fin crucé la línea de meta parando el reloj en un tiempo final de 1:47:15 (4:55 min/km), casi tres minutos menos del tiempo esperado y otros tres minutos más que el tiempo que hice el año pasado. Pero el objetivo estaba cumplido, mi único objetivo ese domingo era terminar y en las mejores condiciones posibles, y así había ocurrido.


Tras pasar la meta, continué andando y comencé a pensar en lo que había ocurrido durante la carrera. Había pasado por malos momentos al comienzo de la carrera, pero me había recuperado bastante bien y había hecho una segunda parte decente y con buenas sensaciones, que sólo cambiaron al final. Pero todo había ido muy bien. Recogí la bolsa del corredor, el agua y la fruta para recuperarme y rápidamente encontré a Esperanza que me estaba esperando y me preguntó por mi estado; me veía fatigado pero feliz porque había terminado mucho mejor de lo esperado. Poco a poco me fui recuperando y continuaron las reflexiones acerca de la carrera, de la que sólo podía sacar conclusiones positivas. Todo había ido mucho mejor de lo esperado, pero sabia que estaba algo escaso de entrenamiento, que me faltaba fondo, que había terminado la carrera pero se me habií hecho muy larga y había terminado con las fuerzas muy justas. Las sensaciones para el Maratón era contradictorias, no me encontraba tan bien como el año pasado pero algo mejor de lo esperado, y aún me quedaban 15 dias para mejorar, para asimilar el esfuerzo realizado e intentar coger más fondo. Sabía que lo tendría difícil, que el Maratón estaba más difícil que el año pasado, pero al menos podría intentarlo con más esperanzas y con mejores sensaciones.

Después de descansar un poco más nos dirigimos hacia Atocha para marcharnos a casa, aprovechamos para hacer alguna foto, beber un poco más, estirar y seguir recuperándome. En esos instantes vimos pasar a varias ambulancias con dirección a la línea de meta, lo cual nos llamó la atención. Posteriormente en casa descubririamos que esas ambulancias iban a recoger a un corredor que había llegado exhausto a la linea de meta, lo llevaron al hospital pero allí falleció. Desde aqui mi más sentido pesame a la familia y amigos del desventurado corredor, lo siento mucho. Eso también me hizo pensar en mi propio estado, y pensé que quizás yo también había forzado un poco más y que tendría que tener cuidado, sobre todo en el Maratón; mi estado de forma no era el más apropiado y no debería hacer ninguna locura. Comencé a pensar en todo esto y llegué a la conclusión que haría la maratón pero que tendría que tener mucho cuidado y no hacer ninguna barbaridad, al menor síntoma de cansancio o agotamiento tendría que levantar el pie o incluso parar, lo más importante de un maratón es precisamente prepararse para el siguiente.

domingo, 14 de febrero de 2010

V Carrera Carnaval de Barajas (2009)

V Carrera Carnaval de Barajas (2009)
Domingo 14-2-2010
6.300 metros
Tiempo oficioso: 28:20
Tiempo real: 28:20










Después de la decepción de la última media maratón de Getafe intenté coger la forma lo antes posible, aunque las circunstancias tampoco eran muy favorables debido a los próximos acontecimientos que estaban a punto de llegar a finales del mes de Febrero. A pesar de todo ello intenté entrenar lo mejor posible, recuperar la forma y no perderla durante la inactividad que tendría a finales de Febrero. Y antes de parar decidí probarme y ver como me encontraba, en el calendario de carreras vi que este dia 14 de febrero se celebraba en Barajas un divertido y entretenido "Cross del Carnaval de Barajas", así que decidí que no había mejor forma que celebrar el dia de los enamorados y despedirse de la soltería que correr esta carrera, evidentemente Esperanza me acompañaría en todos estos eventos.

La carrera comenzaba a las 12.00 de la mañana por lo que tampoco tendríamos que madrugar mucho para acudir a la cita. Aunque no todo era positivo, porque las temperaturas eran bastante bajas, cercanas a los 0 grados y las previsiones para el comienzo de la carrera no eran mucho mejores. A pesar de ello la asistencia de corredores fue bastante numerosa, costó algún tiempo recoger el dorsal, por lo que la preparación para la carrera fue bastante rápida. La carrera estaba a punto de comenzar y yo estaba buscando unos imperdibles para ponerme el dorsal. Con el tiempo justo pude vestirme de forma reglamentaria y acudir a la línea de salida.




El recorrido de la carrera consistía en tres vueltas de unos 2100 metros alrededor del parque Juan Carlos I, el trazado no parecía demasiado exigente a simple vista y el terreno firme y seco, sin complicaciones. A la hora acordada se dió comienzo a la carrera y los atletas populares comenzamos a correr, debido al número de corredores los primeros metros fueron bastante complicados, el trazado estrecho de la línea de salida tampoco contribuyó a agilizar la marcha de los corredores y esta situación continuaría durante gran parte de la primera vuelta al recorrido con continuos y bruscos cambios de dirección, de 180 grados muchos de ellos. Finalmente la marcha se vió un poco despejada, justo cuando nos encontramos con la única dificultad orográfica del trazado que había pasado desapercibida hasta ese momento y que consistía en una pequeña colina de unos 300 metros que rodeaba el monumento que domina el parque. Al ver la cuesta decidí bajar un poco el ritmo para no acusar el esfuerzo posteriormente aunque subí la pendiente sin muchas dificultades adelantando a varios corredores. A continuación venía una rápida y prolongada bajada que nos llevaba hasta las inmediaciones del lago del parque y desde allí girar a la izquierda y dirigirnos hacia la línea de salida completando de esta manera la primera vuelta al circuito. Mis sensaciones en esta primera vuelta fueron bastante buenas, hacia ido de menos a más y ya habia cogido un buen ritmo que intentaría seguir en las dos vueltas posteriores. Además ya conocía el recorrido y sabía donde estaban las dificultades que no solo consistían en la subida a la colina si no también en los continuos cambios de dirección de la primera parte.

De esta manera comencé la segunda vuelta intentando colocarme en una buena posición para poder coger bien las curvas y no ser molestado por otros corredores. Así fue avanzando y recuperando posiciones, los continuos giros no contribuían a seguir un ritmo constante y obligaban a continuos cambios que esperaba no acusar en el futuro. Llegamos a la colina y como me sentía fuerte puse de manifiesto mi potencia en estos terrenos y avancé a un buen ritmo por las duras rampas del mismo, adelantando por la izquierda a otros corredores más lentos. Al llegar a la cima no había que perder posiciones por lo que me lancé en una rápida bajada en dirección al lago, al girar a la izquierda me volví a encontrar con Esperanza que se había dirigido hacia allí para verme pasar, y me vió pasar a gran velocidad. De esta forma completé la segunda de las vueltas sin el menor síntoma de cansancio, corriendo a buen ritmo y con muy buenas sensaciones.

La tercera de las vueltas comenzó como las anteriores, con unos repetidos cambios de dirección y sus necesarios cambios de ritmo que seguían sin afectarme en absoluto. La subida a la colina fue en esta ocasión aún mejor, conocedor del terreno y con mucha fuerza subí a gran velocidad sin acusar la dura pendiente de esos 300 metros de subida. Tras llegar a la cima de nuevo a bajar, dándolo todo e intentado hacer el mejor tiempo posible, solo quedaban unos pocos metros más y me sentía pletórico, asi que aumenté aún más el ritmo para llegar lo antes posible a la meta. La línea de meta estaba ya a la vista y comencé un rápido sprint para pasar por la meta con un tiempo total de 28:20 lo que significaba un tiempo medio de 4:30 min/km, un tiempo fantástico. Y lo mejor de todo es que había terminado bastante fuerte, con muy buenas sensaciones y sin casi sensación de cansancio. Todo un éxito, aún más si lo comparamos con lo que había ocurrido hacía apenas un mes en Getafe.

La organización estuvo bien, una bonita y simpática carrera, muy popular, con muchos corredores y un ambiente fenomenal. Por ponerle una pega, el trazado del recorrido se podría mejorar un poco, eliminando la parte inicial de la carrera con tantos cambios de dirección y prolongando el trazado por otras zonas del parque, que es bastante grande y se podía hacer un buen y bonito recorrido por todo el parque. Por lo demás todo perfecto, el tiempo fue frio pero a pesar de ello se pudo correr sin problemas debido a que no hacía aire y el sol brillaba en el cielo. Y lo mejor de todo fue mi actuación, me encontre muy bien, con muy buenas sensaciones, de menos a más, siguiendo un ritmo mejor en cada vuelta. Incluso podía haber mejorado bastante el tiempo si hubiera corrido la primera vuelta con menos precauciones. Todo un éxito, en un bonito dia de invierno y en una magnífica compañía en una fecha tan significativa.






lunes, 25 de enero de 2010

XI Media Maratón de Getafe (2010)

XI Media Maratón de Getafe (2010)
Domingo 24-01-2010
15.000 metros
Tiempo oficioso: 1:17:08
Tiempo real: 1:17:08










Por segunda vez iba a correr la Media Maratón de Getafe, a la que acudía con las mejores intenciones después del buen resultado del año pasado y a pesar del pequeño bajón en el que me encontraba a consecuencia de la falta de entrenamiento provocada por las malas condiciones climatológicas de los últimos dias. Debido a ello las sensaciones prévias eran contradictorias, los últimos entrenamientos no habían sido demasiado buenos y notaba falta de fondo pero por otro lado conocía el buen recorrido de Getafe y era consciente de que era ideal para hacer una buena carrera. La estrategia de la carrera parecía clara, comenzar más tranquilo y dependiendo de como fueran pasando los kilómetros ir bajando o subiendo el ritmo para llegar a la parte final en las mejores condiciones posibles.


La carrera comenzaba a las 10:30 y a diferencia del año pasado no llovía ni había previsión de lluvia durante la carrera, otro punto a favor. Alrededor de las 10.10 mañana estaba recogiendo el dorsal y el chip, quizás con el tiempo un poco justo me cambie, me puse todos mis gadgets y realicé algunos estiramientos para preparar la carrera; no tenía intención de calentar mucho más para no agotar las escasas reservas que tenía. Los corredores nos fuimos agolpando tras el arco de salida y se notaba el nerviosismo en el ambiente, eramos muchísimos corredores los que estabamos esperando el disparo inicial tras la línea de salida.




Pasados dos minutos de la hora se dió comienzo a la carrera y los corredores comenzaron a correr por la calle que da entrada al polideportivo a donde tendríamos que llevar tras recorrer los 21 kilómetros oficiales de la carrera. Esos primeros metros son siempre difíciles, con muchos corredores que intentan hacerse un sitio, coger su ritmo y avanzar entre la masa de los demás atletas populares que ocupaban todo el ancho de la calzada. Yo fui sorteando bien esos primeros metros y parecía que la cosa iba bien. De esta forma fuimos pasando por las primeras rotondas, pasando por delante de la plaza de toros y llegando hasta las afueras de Getafe, donde daríamos media vuelta y volveríamos sobre nuestros pasos para a la altura de la plaza de toros girar a la derecha y dirigirnos hacia la estación de cercanías de El Casar. Desde alli volveríamos hacia el polideportivo y pasar por contrameta. A esta altura me esperaba Esperanza que vió que mi cara no era la de otras veces, a esta altura del kilómetro 3 ya notaba que no me encontraba muy bien, había ido a unos 5 min/Km, más o menos lo previsto pero no me sentía con esa fluidez que era habitual.

Los siguientes kilómetros fueron confirmando estas sensaciones, cada paso kilométrico se hacía más lento, fui perdiendo velocidad y notando cada vez más cansancio. Asi pasé por delante de la Universidad Carlos III y giramos a la derecha para dirigirnos a la zona de Getafe Centro corriendo paralelos a la línea del tren hasta llegar a las proximidades de la base aérea donde daríamos la vuelta para volver a dirigirnos hacia el centro de Getafe por las calles más céntricas de la ciudad. Los siguientes kilómetros fueron aún peor, me iba aproximando al kilómetro 10 y ya me encontraba completamente cansado, mis sensaciones eran muy distintas a las del año pasado, cruzando la línea del kilómetro 10 con un tiempo de 50:44 que tampoco era tan malo, aunque lo que si era realmente malo eran mi estado tanto físico como mental.

Al pasar de nuevo por la línea de meta y completar la primera de las dos vueltas de las que constaba la carrera pensé en la estrategia a seguir, habría que bajar un poco más el ritmo, intentar recuperarse, aguantar los siguientes 3 o 4 kilómetros y entonces ver como me encontraba; si me recuperaba y estaba algo mejor intentar acabar y si veía que las cosas iban igual o peor entonces habría que pensar en abandonar y no castigarse demasiado. Ya sólo pensaba en llegar al kilómetro 15, era esa la nueva meta, el nuevo objetivo, había que llegar alli como fuera y entonces estudiar la situación. Casi sin darme cuenta pase al lado de Esperanza que intentó darme ánimos para llegar al final, y pensé que me había recuperado. Pero estas sensaciones duraron apenas un par de kilómetros, a partir del 12 el ritmo bajó de forma brusca, no podía seguir un buen ritmo, los demás corredores me pasaban sin grandes dificultades y cada paso se hacía más difícil. Volví a pasar por contrameta y le pude decir a Esperanza que estaba fatal y que no sabía si podría aguantar, que me esperara allí en cualquier caso. Los kilómetros no pasaban, el esfuerzo era mayor de la misma forma que el cansancio. Notaba que sudaba en exceso y esa siempre era una mala señal.

Mi estado al paso del kilómetro 14 era catastrófico y entonces decidí que no podía seguir así, que no podría acabar y que castigarse intentando aguantar un par de kilómetros más sería aún peor, por lo que decidí dejarlo en el avituallamiento del kilómetro 15, tendría que aguantar un kilómetro más y aprovechar el avituallamiento para retirarme. Este último kilómetro fue peor que los anteriores, me iba acercando a ese punto final de manera lenta y sufrida, y ya no pensaba en otra cosa, mi mente y mi cuerpo estaban completamente desconectados. Ya veía el avituallamiento, cogí el botellín de agua y me paré irreversiblemente, no podía más, mire con envidia al resto de corredores que seguian adelante y me puse a andar un poco para no quedarme frio. Vi a algunos corredores más que también se paraban y seguian andando, pero mi decisión ya estaba tomada. Seguí andando cogí algunas calles centrales de Getafe para volver a coger el recorrido de la carrera y seguir caminando.
Estos metros fueron muy tristes y pesados, me volví a reintegrar a la carrera andando de manera temerosa, como si estuviera cometiendo un engaño o una trampa, pero no quería seguir corriendo, quería dejar constancia de que me había retirado y que sólo quería llegar a la línea de meta para ver a Esperanza y recoger las bebidas de la bolsa del corredor. Veía con envidia a los corredores que seguían su paso, ya se encontraban en el kilómetro 18, apenas les quedan 3 kilómetros y cumplirían su objetivo y su sueño, cosa que yo no podría hacer en esta ocasión. Al llegar a la altura del kilómetro 19 me puse a trotar un poco, me puse en la zona izquierda, apartado de los demás corredores e intenté retomar la marcha a un ritmo bastante bajo, sólo pensaba en llegar lo antes posible a la meta. Pasé por la alfombra del kilómetro 20 viendo como los demás corredores pasaban a mi lado y me dejaban sin dificultad, les veía pasar como rayos mientras yo no podía avanzar más deprisa. De esta forma llegamos a la entrada del estadio, allí vi a Esperanza que se sorprendió al verme y me devolvió una sonrisa en la que demostraba su alegria por verme llegar, aparentemente tan bien, pero yo le hice un gesto diciendo que había abandonado y que solo pensaba en llegar a la meta para recoger el avituallamiento. Los últimos metros por la pista de atletismo fueron pesadísimos para mi, veía la alegría de los demás corredores y notaba que yo no podía demostrar ni sentir esa alegria, la pesadumbre y tristeza se habian apoderado de mi. Veía como corredores que hasta hace unos kilómetros habían estado corriendo a mi lado me volvían a adelantar después de que hubiera abandonado, me habían recuperado los 4 kilómetros y volvían a estar a mi lado, y me pasaban sin dificultad. Por fin pase por debajo del arco de meta, y pude pararme, mis sensaciones eran tristísimas, caminé lentamente sorteando a los demás corredores, me quité el chip y lo entregué en la meta, recogí mi bolsa y devoré los líquidos que tenía en la misma. A los pocos metros me esperaba de Esperanza, le conté lo sucedido y me agradeció el esfuerzo con un tierno y cariñoso abrazo. Poco más teníamos que hacer allí.


No se si se pueden sacar conclusiones o lecciones de esta pequeña decepción. Mi sensaciones prévias a la carrera se confirmaron, yo sabía que no me encontraba en buenas condiciones y eso al menos me sirve para demostrarme que me conozco perfectamente y que se mejor que nadie en que condiciones me encuentro, al menos es un consuelo conocer de primera mano cual es tu estado de forma habitual. Yo creo que hice bien en retirarme en el kilómetro 15, en la situación en la que me encontraba no habría terminado la carrera en ningún caso y sólo habría conseguido aumentar el cansancio e incluso provocarme alguna lesion; fue duro tomar la decisión pero fue la decisión correcta. Y para otra ocasión es mejor no presentarse a una carrera cuando el estado de forma no sea el correcto, es mejor entrenar sin tanta presión. La inactividad provocada por las nieves y lluvias del mes de enero me han hecho mella. He pasado de un buen estado en diciembre donde hice buenos entrenamientos y carreras a un mes de enero bastante caótico, con entrenamientos abandonados sin llegar al final, malos tiempos y peores sensaciones. Espero que sea algo pasajero y que pronto vuelva a encontrarme al menos como el mes anterior, ahora solo falta retomar un buen ritmo de entrenamientos y recuperarme poco a poco.



domingo, 20 de diciembre de 2009

Esperanza y Jose María se casan

Bienvenidos a todos.

Queríamos comunicaros una gran noticia, al menos para nosotros, y es que por fín, despúes de algo más de tres años de noviazgo he conseguido convencer a Esperanza para que se casé conmigo y comenzar a compartir una nueva vida juntos.
Sabemos el paso que vamos a dar y somos conscientes de todo lo que significa, eso nos une aún más y estamos decididos a seguir adelante con todas las consecuencias con la esperanza de que todo nos va a ir muy bien y vamos a ser muy felices. Eso es lo que esperamos y lo que seguro que vamos a conseguir.
Y queriamos compartir todo esto con vosotros, no solo la ceremonía si no también los preparativos, los acontecimientos, la preboda y la postboda, el viaje de novios, las despedidas (¿HABRÁ?) y las bienvenidas, los encuentros y todos los intensos momentos que vamos a vivir desde este mismo momento.
Ah, si, es cierto, nos vamos a casar, aunque aún no os hemos dicho donde. Pues ir tomando nota, coger vuestras agendas, apuntar y reservar esta fecha que va a ser inolvidable. Será el próximo 2o de Febrero de 2010, a las 12.00 de la mañana, en Madrid (la ciudad que nos unió y que nos permitió conocernos, caminar e incluso correr, salir y entrar).

Próximamente recibireis la oportuna invitación pero queríamos anunciaroslo lo antes posible para que hagais todos los preparativos necesarios. Estaremos muy contentos de que nos acompañeis y disfruteis tanto como nosotros, porque sin vosotros la ceremonía no sería más que un simple acto administrativo, vosotros sois los que lo haceis especial al compartirlo con nosotros, venir hasta aqui y dedicarnos unas cuantas horas de vuestro tiempo, por alegraros por nosotros y con nosotros.
Quedan dos meses, 62 dias, desde ahora mismo gracias y hasta muy pronto.

sábado, 12 de diciembre de 2009

XXI Cross del Rector de la UAM (2009)

XXI Cross del Rector de la UAM (2009)
Sábado 12-12-2009
6.500 metros
Tiempo oficioso: 29:35
Tiempo real: 29:29







Un año más tenía la oportunidad de disfrutar corriendo el conocido "Cross del Rector de la UAM", y como siempre jugando en casa por los mismos caminos y pistas por las que suelo entrenar a diario durante todo el año. Es un placer reencontrarse con estas pistas con un aliciente nuevo y distinto al de todos los dias, correr con otros corredores tratando de superarse a sí mismo y hacer un buen tiempo en tu terreno. Este año además teníamos la ventaja del tiempo ya que amaneció un dia precioso, nada que ver con la tormenta de nieve del año anterior, además el suelo estaba bastante bien, habían arreglado varios tramos del recorrido quitando los surcos e irregularidades del terreno. Así que la mañana era ideal para desplazarse hasta Valdelatas, calzarse las zapatillas, trotar entre los pinos, encinas y demas árboles del bosque e intentar hacer un buen tiempo en la carrera.


Como todos los años la carrera debería comenzar a las 12.00 de la mañana, de manera que a las 11 estaba ya en el polideportivo recogiendo mi dorsal (257), casi consigo el famoso y querido 256 pero me lo quitaron de las manos. Desde el polideportivo cogimos el autobús que nos llevaba hasta la línea de salida y después estuve viendo el circuito, sobre todo la famosa cuesta "rompecorazones" que estaba situada a escasos 800 metros de la salida y que suele determinar el resultado definitivo, si se pasa bien la cuesta y no se hacen esfuerzos innecesarios entonces se puede hacer un buen tiempo pero de nada vale desgastarse en exceso en esos primeros metros porque luego se paga factura.



Unos minutos antes de las 12 y tras los oportunos estiramientos y calentamientos me fuí colocando en la línea de salida, más o menos en la zona central del pelotón pero siempre buscando la zona derecha que me permitiría salvar los primeros baches y charcos de los primeros metros. Finalmente dió comienzo la carrera y salí de forma tranquila, el pelotón era numeroso, unos 350 atletas y el trazado en estos primeros metros bastante estrecho y sinuoso, por lo que tampoco se podía ir demasiado deprisa. A pesar de ello pasé los primeros metros sin problemas, siguiendo un ritmo más o menos bueno, pero sin realizar grandes esfuerzos. De esta forma llegamos a la base de la cuesta "rompecorazones", una fabulosa cuesta de algo más de 250 metros pero con una inclinación bastante grande, el suelo estriado y peraltado hacia fuera, lo que la hace extremadamente difícil. Es una cuesta muy complicada y que hay que subirla con cabeza muy fría porque cualquier esfuerzo extra que se realice en la subida se suele pagar en los metros finales. Subí la cuesta de forma bastante tranquila, se hacía difícil subir más deprisa también por los demás corredores, cada uno subía a su ritmo como podía. Únicamente en los últimos metros, quizás los más difíciles y complicados pude acelerar en cierta manera y adelantar a varios corredores. Así llegamos a la cima, desde allí había unos metros de relativo descanso, descendiamos por caminos cercanos a Valdelatas y durante este pequeño trayecto apreveché para recuperar un poco la respiración después del tremendo esfuerzo realizado.

Aún en las afueras de Valdelatas teníamos que girar a la derecha y dirigirnos hacia la entrada del bosque, aunque ahora teníamos que subir todo lo que acababamos de bajar. Una vez recuperado del esfuerzo inicial pude aprovechar un potencia en las subidas para recuperar el terreno perdido y aumentar el ritmo. Una vez entramos en Valdelatas teníamos que realizar una peligrosa bajada, unos 500 metros de bajada por una pista bastante empinada y con algunos surcos en el terreno por lo que teníamos que estar muy pendientes para no dar un traspie y caer. Al llegar al final de la bajada terminaba la parte más complicada del recorrido y desde ese momento el terreno sería más regular y sin tantas pendientes. En ese mismo punto estaba Esperanza para hacer las primeras fotografías de la carrera, justo en el momento que llegaba al final de la cuesta, giraba a la izquierda y me dirigía por la senda paralela al pequeño riachulo de Valdelatas.

Esta "senda del riachuelo" es quizás la parte más bonita del recorrido y es un terreno muy conocido porque suelo hacerlo hasta tres veces en mis entrenamientos, por lo que conocía cada metro y cada paso del mismo, por donde había que ir, donde el terreno era más pesado, donde estaban situados los charcos y los surcos, así que aproveché todos esos conocimientos para avanzar a buen ritmo, sin acusar en exceso el esfuerzo. Me encontraba bastante bien aunque no iba al 100%, conocía el resto del trazado y sabía que aún tenía que superar dos pequeñas cuestas más adelante.

Después de llegar al puente del riachuelo teníamos que girar a la derecha y dirigirnos hacia el vivero y el acueducto que hay en el interior de Valdelatas, los corredores corrían de forma aislada o en pequeños grupos por lo que no había pelotones que paralizaban el ritmo a los demás corredores. Al llegar al vivero seguía sintiendo muy buenas sensaciones y me encontraba bastante entero, justo en el momento en el que comenzaban las últimas dificultades del trazado, había que llegar con fuerzas suficientes para no acusar el esfuerzo en estas rampas finales. Y de nuevo salió a relucir mi potencia en la subidas y el conocimiento del terreno, aprovechando las rampas del viaducto comencé a adelantar a varios corredores que estaban situados por delante de mí, distanciándome de ellos a gran velocidad. Quedaba apenas un kilómetro de carrera y ahora era el momento de darlo todo, ya no había grandes complicaciones y casi se podía ver la meta, de manera que aumenté el ritmo todo lo que pude y adelanté a algún corredor. Me dirigía a buen paso hacia la meta, desde donde nos llegaba el ruido de la música y de los espectadores, ya no quedaba nada, los últimos metros, allí estaba la casa del guarda de Valdelatas y a 100 metros la meta, por lo que saqué las últimas fuerzas y realicé un último esprint para cruzar la línea de meta a gran velocidad y parando el cronometro en un tiempo final de 29:29 (4:35min/kim), superando en unos 40 segundos mi mejor tiempo que databa del año 2006, todo un tiempazo. Las sensaciones eran magníficas y creo que podría haber hecho incluso mejor tiempo si hubiera apretado un poco más en alguno de los tramos, pero en cualquier caso era un tiempo impresionante, mucho mejor de lo esperado. Magnífica carrera, en un dia estupendo.



Como siempre felicitar a la organización, no faltó un detalle, con voluntarios en los sitios más complicados, el recorrido bien señalizado e incluso arreglado en algunos tramos. Todo perfecto, cada año es un placer volver hasta Valdelatas para disfrutar de esta clásica de las carreras y de mis entrenamientos.




sábado, 21 de noviembre de 2009

II Carrera Popular Benéfica Oscar Pereiro (2009)

II Carrera Popular Benéfica Oscar Pereiro (2009)
Sábado 21-11-2009
10.000 metros
Tiempo oficioso: 48:57
Tiempo real: 48:25






El Atlétivo Bocarranas esta sobrepasando fronteras, ya Madrid y alrededores se han quedado pequeños y nuestros esforzados atletas se han lanzado a los cuatros vientos en busca de nuevos retos nacionales e internacionales. Prueba de ello fue la participación de unos de nuestros mas intrepidos corredores en la carrera internacional de Londrés o la intervención de Tomás en la Media Maraton del Sahara. Aprovechando un viaje otoñal de JoseMa a Galicia, estuvo mirando las carreras que se celebraban por estas fechas en aquellas tierras y nada más descubrir esta carrera Popular Benéfica Oscar Pereiro se decidió a seguir el ejemplo de sus compañeros, tenía que ir a Mos a correr. No solo por la carrera en sí, sino también por la causa benéfica por la que se corría y en tercer lugar por conocer a uno de los iconos del ciclismo español de la actualidad; no todos los días se conoce a un ganador de un Tour de Francia además de una excelente persona y un ciclista colosal, todo un apasionado del atletismo popular con unos tiempos bastante más que aceptables. Felicidades Oscar por darnos la oportunidad de conocerte y ayudarte en lo que podamos a tu obra benéfica. Eres todo un campeón no solo sobre una bicicleta sino también sobre el asfalto y en la vida cotidiana. Felicidades, ha sido todo un honor.

La carrera se disputaba en la localidad natal de Oscar, en la pontevedresa Mos, muy cerca de Vigo; JoseMa estaba a menos de una hora de allí y no podía dejar pasar esta oportunidad. No conocía nada del recorrido, suponía que sería un trazado más o menos sencillo, sin grandes complicaciones orográficas. La carrera tenía su salida y la meta en el polideportivo que lleva el nombre del insigne gallego Oscar Pereiro, y desde allí se darían dos vueltas de unos 3.5 Km, en la segunda de la vueltas se daba un pequeño rodeo por las proximidades de Mos de otros 3 kilómetros para marcar un recorrido total de 10 kilómetros exactamente medidos. Esa era la idea inicial, pero se llevó una gran sorpresa, ya que el trazado era todo menos sencillo, un continuo sube y baja, con algunas rampas que quitaban el hipo. Un trazado muy exigente, según fue comprobando a cada paso, pero muy bonito y entretenido.


En principio la salida de la carrera era a las 17:00 de la tarde, pero debido a un accidente de tráfico producido en las inmediaciones y al desarrollo de las carreras infantiles, el comienzo de la misma no tendría lugar hasta las 17:30. JoseMa llegó a Mos alrededor de las 16:30, ya desde la salida de la autovía se veía que la organización había pensado en todos los detalles, con numerosas indicaciones que dirigían a los atletas hacia el polideportivo, tampoco faltaban los voluntarios que nos ayudaron a encontrar aparcamiento en las inmediaciones. Se palpaba un magnífico ambiente deportivo a cada paso. Rápidamente nos dirigimos al polideportivo y JoseMa se hizo con el dorsal y el chip, y aún sobraron algunos minutos para admirar algunos de los trofeos de Pereiro, sus maillots, bicicletas, portadas de periódicos, etc, todo lo que se merece un auténtico campeón del Tour de Francia.

En la linea de meta gran cantidad de corredores ya estaban calentando, una nueva sorpresa porque no pensabamos que fuera a haber tantos atletas, pero como se vé Oscar Pereiro sigue siendo un mito y su solo nombre es un aliciente para los corredores. Nuestro corredor esperaba una carrera de unos 500 atletas pero allí se congregaron unos 800 corredores sin contar los juveniles, infantiles, benjamines y demás. Todo un éxito de participación. Finalmente la tarde también acompañó, el tiempo era muy inestable, en Orense estaba lloviendo y según nos acercabamos a Vigo el tiempo se ponía aún más oscuro, pero finalmente las nubes desaparecieron, no cayó ni una gota de agua y se pudo disfrutar de una temperatura bastante agradable para correr.


Alrededor de las 17:30 dió comienzó la carrera, y un numeroso pelotón pasó por el arco de salida, esos primeros metros fueron más complicados hasta que por fin cada corredor se fue colocando en su sitio y se hicieron los clásicos grupos de corredores que siguen un ritmo parecido. A ello también contribuyó que el primer kilómetro era una suave bajada, de manera que a partir de los 500 metros iniciales JoseMa pudo coger su ritmo y bajar por la carretera que une el Polideportivo de Mos con las primeras calles del pueblo de Pedreira, donde no faltaban los paisanos del ganador del tour que animaban a los corredores sin desanimó. El primer kilómetro y medio era favorable al corredor porque seguíamos bajando, pero a partir de ahí cambiaron las tornas y comenzaron unos duros repechos, giramos a la izquierda y nos dirigimos de nuevo hacia el polideportivo para dar la primera vuelta a este circuito todo ello en continua subida. En ese momento JoseMa se díó cuenta de que la carrera no iba a ser tan fácil como el esperaba, que las subidas eran bastante duras y que habría que guardar fuerzas para volver a subir por esas rampas en la parte final de la carrera. Debido a todo ello bajó el ritmo y pasó por primera vez por la línea de meta donde le esperaba Esperanza. La primera parte de la segunda vuelta fue más tranquila que al principio y eso le sirvió para recuperarse después del esfuerzo realizado en la subida.

Al llegar al kilómetro 5 estaba situado el avituallamiento y a los pocos metros dejabamos el circuito prévio para recorrer otros 3 kilómetros por las inmediaciones de Louriño, Xandra y Torroso. Y de nuevo una sorpresa ya que nos encontramos con una nueva rampa que además de ralentizar el ritmo requería un esfuerzo extra para avanzar sin desfallecer. Se sucedían los famosos toboganes que poco a poco iban minando las fuerzas de los corredores, teniendo siempre presente que aún tendríamos que subir la cuesta final del polideportivo. A la altura de Xandra pudimos recuperarnos en parte, ahora había que bajar todo lo que acababamos de subir. Se iba haciendo de noche, aún se podía ver bien la carretera que se había convertido en un auténtico hormiguero de corredores desperdigados que avanzaban cada uno a su ritmo, cada uno al ritmo que podía seguir. JoseMa iba contando los kilómetros que quedaban y guardando fuerzas para el esfuerzo final, no quería desfondarse en esos metros finales, seguía avanzando a mi ritmo, unas veces adelantando a corredores que pagaban el esfuerzo realizado y otras veces era sobrepasado por corredores que venían desde atrás y que se habían recuperado mucho mejor del esfuerzo previo.

Al llegar al kilómetro 8,5 volvimos a coger el circuito inicial y nos encaminamos hacia el polideportivo, en su cabeza permanecía la idea fija de esas duras rampas que aún tendría que subir por segunda vez, y que aún no llegaban lo cual le iba animando en cierta manera, cuanto más tiempo tardaran en llegar más cortas serían, porque en la primera vuelta le habían parecido interminables. Finalmente tras un leve giro a la izquierda vio ante sus ojos la impresionante subida, ya prácticamente a oscuras tímidamente iluminada por la claridad de las casas cercanas y los faros de los coches de algunos seguidores que los habían encendido para facilitar el paso a los corredores. Y aunque JoseMa tenía miedo del desfallecimiento final se puede afirmar que subió mucho mejor de lo esperado adelantando a varios corredores pero también fue sobrepasado por un grupito de atletas del mismo club que subían a muy buen ritmo. En esta ocasión no pudo aprovecharse de su proverbial potencia en las subidas, no se si debido al respeto que había cogido a la subida o a un cierto sobreentrenamiento de la semana previa. En cualquier caso subió mucho mejor de lo esperado y se fue aproximando a la meta, en cuyas proximidades saltó el flash de una cámara de fotos detrás del cual estaba Esperanza animándole en esos metros finales. Y ahí estaba la pancarta final y la alfombra del tiempo, pasando con un meritorio 48:25 (4:51 min/km).

De nuevo felicidades para la organización, la línea de meta limpia y despejada, sin apelotamientos los atletas se dirigieron al polideportivo donde recogieron la bolsa del corredor resguardados del frio que se iba apoderando del ambiente. Otro punto positivo fue la perfecta medición del recorrido, según el GPS fueron 10 kilómetros exactos. Y a partir de ahí nuevos parabienes con la única salvedad de ciertos gorrones a los que vimos salir con cajas de bebidas isotónicas y barritas energéticas mientras los corredores más rezagados se quedaban sin ellas; a pesar de ello nos entregaron las correspondientes botellas de agua, refrescos, fruta e incluso pastas, todo ello en un ambiente magnífico donde se respiraba deporte, camaradería y simpatía.

Después de recuperar la respiración y secarse un poco el sudor JoseMa se encontró con Esperanza y se quedaron un rato en el polideportivo disfrutando del maravilloso ambiente, viendo de nuevo los trofeos de Oscar Pereiro y la entrega de diplomas. A los pocos minutos ya estaban publicadas en un tablón las clasificaciones oficiosas donde nuestro atleta estaba situado en el puesto 481, más o menos por la mitad de la tabla y pudo comprobar como un excepcional Oscar Pereiro había acabado en el puesto 23 con un tiempo increible de 35:20, toda una marca que demuestra que sigue en forma y que es casi tan buen atleta como ciclista. Felicidades Oscar, eres todo un ejemplo, no solo en el ámbito deportivo sino también como persona, como quedo perfectamente demostrado el sábado por tu poder de convocatoria, por tu labor solidaria y por la magnífica y excepcional organización de la prueba. Creemos que ha sido la carrera mejor organizada a la que hemos acudido, un espejo en el que deben mirarse todas las pruebas que quieran hacerse un nombre en el calendario nacional. Se trata sin dudas de una prueba que no faltará a partir de ahora en nuestro calendario. Ah, y para rematar la tarde, nos obsequiaron con un riquísimos callos con garbanzos que degustamos en honor a nuestro Atlético Bocarranas.

FELICIDADES OSCAR PEREIRO y esperamos verte pronto en MOS y de nuevo en las carreteras españolas y europeas subido en una bicicleta, ganando carreras y dejando constancia de tu pundonor y saber estar. FELICIDADES.