Domingo 2-11-2008

10,460 metros
Tiempo oficioso: 0:52:30
Tiempo real: 0:52:34
En una fria, húmeda y casi lluviosa mañana del mes de Noviembre dos intrépidos integrantes del Atlético Bocarranas se decidieron a desafiar a esas duras condiciones climatológicas y participar
en la II edición de la Carrera Popular Solidaria BBVA que tendría lugar por el norte de Madrid y la Ciudad Universitaria hasta llegar al Parque del Oeste. El objetivo era seguir haciendo kilómetros y quemar etapas en nuestra esforzada preparación para el cada más cercano día de la Maratón de Madrid. Además para esta carrera JoseMa planteó el reto de bajar de 50 minutos en los 10 kilómetros, reto que fue aceptado con Bernar. Los entrenamientos se estaban desarrollando con brillantez y había que comprobar sobre el asfalto de Madrid la correcta evolución de los mismos. Al mismo tiempo que contribuiamos con nuestra pequeña colaboración para los fines solidarios de la carrera, cuyos ingresos irían destinados a ACNUR.
El dia 2 de Noviembre a las 9:30 estaba marcada la salida de la carrera que se iniciaría en el Paseo de la Castellana, a la altura del edificio del BBVA, patrocinador de la carrera. Bernar y JoseMa eran en esta ocasión los corredores de nuestro equipo y media hora antes del inicio de la carrera se fundieron en un amistoso y animoso abrazo de bienvenida, deseándose fortuna y suerte para la nueva prueba que iban a iniciar en breve. Después de un rápido y esforzado calentamiento (iniciado una vez que conseguimos encontrar el oculto ropero) nos colocamos a la cola del pelotón de corredores con la intención de seguir nuestra ya habitual táctica de carrera, comenzar detrás e ir progresando según se fueran encontrando nuestras piernas. Como se ha comentado la mañana se presentaba fresca y amenazaba lluvia por los que los corredores del Atlético Bocarranas corrieron con sendos chubasqueros que no ocultaban por completo los colores de nuestra brillante camiseta.
Con puntualidad británica, la carrera se inició a las 9:30 y comenzamos la marcha, a un ritmo bastante lento debido a la enorme cantidad de corredores y la estrechura de las primeras calles por las que tuvimos que pasar. Este hecho nos sirvió de lección para próximas carreras, sería conveniente que en las siguientes ocasiones nos colocaramos en una posición más avanzada para evitar tener que sortear a los corredores más lentos y los continuos cambios de ritmo que hay que realizar para avanzar hacia los puestos delanteros.Los primeros kilómetros eran bastante suaves, con un prolongado descenso hasta la Ciudad Universitaria, lo cual contribuyó a que el ritmo fuera más o menos elevado una vez que conseguimos adelantar a los corredores más lentos. Una vez en la Ciudad Universitaria Bernar cogió la cabecera del grupo y marcó un ritmo aún mayor, se veía que Bernar había entrenado mucho y bien últimamente y que se encontraba en perfecto estado de forma; su pañuelo baturro marchaba con un rayo adelantando a corredores sin parar.
Después de recorrer la Avenida Complutense nos dirigimos hacia Moncloa, con Bernardo marcando el ritmo, al llegar a Moncloa había que girar a la derecha para dirigirnos al Paseo de Roberto Chapí y alli nos esperaba Esperanza para animarnos, saludarnos y hacernos alguna que otra foto histórica que inmortalizara el acontecimiento. El perfil de la carrera seguía siendo descendente y ello favorecia la velocidad que marcaba Bernar.
Una vez que hicimos el primer paso por la línea de meta venía la zona más difícil de la carrera, al llegar a las proximidades del Puente de los Franceses había que girar a la derecha y ascender por la Avenida de Séneca, las duras rampas de esa calle hicieron mella en los corredores que avanzaban a duras penas por la ámplia avenida. Bernar también acusó la dureza de la ascensión y JoseMa se puso a tirar del grupo colocándose en cabeza, intentando que Bernar no perdiera el ritmo y llegar lo antes posible a la cima. Casi al final de la calle había que girar a la izquierda y dirigirse hacia las instalaciones deportivas del INEF donde estaba situado el avituallamiento, que fue bienvenido por todos los corredores. Una vez pasado este mal momento Bernar se recuperó por completo y volvió a tomar la cabecera del grupo dejando a JoseMa algunos metros por detrás. JoseMa habóa pasado bien la ascensión por la Avenida de Seneca pero se notaba cansado y las piernas un poco cargadas, se había decidido por unas zapatillas relativamente nuevas y acusaba su falta de adaptación a las mismas.
Desde el INEF habia que volver a la Ciudad Universitaria, pasando por la calle de El Greco y el tunel por debajo de la Avenida Puerta de Hierro donde volvió a sonar el himno pseudoficial del club, el ya clásico: "Los de informática ...".
La ascensión hasta llegar a la Avenida Complutense también se hizó complicada, aunque durante la misma JoseMa se encontró mejor, parece ser que su problema no estaba en las cuestas. Al llegar a la Avenida Complutense había pasado lo peor y quedaba realizar el mismo trayecto hasta el paseo de Camoens pasando por Moncloa, el recorrido ya era conocido pero se hizo eterno, Bernar marcaba el ritmo y JoseMa solo podía seguirle a duras penas. La última bajada hasta la meta vino en el momento oportuno, ya solo había que dejarse llevar hasta el final. Allí nos esperaba Esperanza para animarnos en esos metros finales e inmortalizar nuestro paso por la línea de Meta, que tuvo lugar como ya va siendo tradicional, con los brazos en alto y agarrados de la mano, nuevo éxito del Atlético Bocarranas.Una vez recuperado el aliento, avanzamos unos cuantos metros para recoger el avituallamiento necesario para recuperar fuerzas, y como va siendo habitual se produjeron las colas y apelotonamientos tras la meta. El tiempo final nos dejó un poco frios, no habiamos conseguido el reto ya que el reloj se había parado en 52:34, algo más de 2 minutos del objetivo, pero una vez analizada las circunstancias y después de comprobar que el recorrido no tenía 10 kilómetros sino 10.460 metros los animamos un poco más; en realidad si que habiamos cumplido con el objetivo ya que el tiempo por kilómetro era de 5 min exactamente. Nuevo reto conseguido, nuevo record del club y nueva proeza para los intrépidos corredores que habían conseguido sobreponerse a las duras rampas, al frio y a la humedad del ambiente. Habiamos hecho una buena carrera, con un perfil muy ondulante, donde predominaban las bajadas aunque también dos rampas importantes; la sensación que teniamos era que habiamos corrido al límite, que las fuerzas en los instantes finales eran muy justas y que en carreras de más distancia aún estabamos un poco verdes. Hay que seguir entrenando.
La carrera se desarrolló correctamente, la organización estuvo bien, el avituallamiento correcto y abundante, el recorrido bien señalizado y (con la excepción de los primeros metros) bastante ancho lo que favorecía el paso de los corredores. La línea de meta sigue siendo el asunto que hay que mejorar en las carreras para evitar el amontonamiento de agotados corredores que se tienen que parar en seco después de pasar por la meta. Una bonita experiencia que hizo más amena una gris y fria mañana de otoño.
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