lunes, 16 de marzo de 2009

XII Media Maratón de Fuenlabrada (2009)

XII Media Maratón de Fuenlabrada (2009)
Domingo 15-03-2009
21,097 metros
Tiempo oficioso: 1:47:58
Tiempo real: 1:47:06








A 40 días para la celebración del Maratón de Madrid comienza la segunda fase de preparación para nuestro reto. En esta segunda etapa nos habiamos planteado hacer tres medias para hacer kilómetros y fondo que nos fueran preparando para las largas distancias del maratón. El primero de estos test es la Media Maratón de Fuenlabrada, una carrera que pensabamos que no era demasiado complicada, sin grandes subidas o pendientes, más bien llana para que nos permitiera seguir un ritmo fijo y constante. El recorrido tampoco parecía demasiado atractivo, por calles monótonas y pasando quizás algún que otro polígono industrial. El Atlético Bocarranas estuvo representado por dos de sus integrantes: Mario y JoseMa, el objetivo no era batir records o conseguir marcas personales, sólamente pasar lo mejor posible por la carrera y considerarlo como un entrenamiento más. El tiempo también acompañó, en una jornada soleada, con buenas temperaturas y con numeroso público en las calles animando a los corredores.

El recorrido no era tan fácil como nosotros pensabamos, con una primera parte en constante súbida hasta el kilómetro 6, luego venía otra zona de ligera bajada para de nuevo comenzar a subir en el kilómetro 12 hasta llegar al 15 y bajar todo lo subido hasta la meta. La carrera comenzaba en el polideportivo Fermín Cacho y tras unos kilómetros por los polígonos industriales más próximos a la carretera de Toledo, se adentraba en Fuenlabrada recorriendo el sur de la ciudad y dirigirse hacia Loranca, donde se daba la vuelta y se hacia prácticamente el camino contrario, evitando eso sí los poligonos industriales del comienzo.

La carrera comenzaba a las 9:30 y allí se encontraron nuestros corredores, recogieron sus dorsales y comenzaron a prepararse para la carrera mientras se colocaban y lucían sus respectivos gadgets, relojes, mps3 y similares. El calentamiento fue breve, había que guardar fuerzas para la carrera y cualquier esfuerzo se podía pagar durante los siguientes 21 kilómetros.


La carrera comenzó puntualmente y nuestros corredores se desearon suerte y comenzaron a correr. Los primeros metros siempre son complicados, con numerosos corredores que tratan de colocarse en el lugar apropiado para seguir su ritmo, así se sucedían los acelerones y los cambios de dirección con el objetivo de adelantar a los corredores más lentos y poder avanzar líbremente. Estos primeros kilómetros tampoco fueron muy atractivos, pasando por las afueras de la ciudad y por el polígono industrial, pero ya desde esos primeros instantes JoseMa notó que no se encontraba en las mejores condiciones, no tenía buenas sensaciones, le costaba llevar la respiración y notaba una gran pesadez de piernas; Mario animó a su compañero para que no se desanimará y bajaron en cierta medida el ritmo para que la situación mejorara.


El paso por el kilómetro 5 no supuso una mejoría para JoseMa, cada vez peor y pensando en la eternidad que aún le faltaba para terminar, si seguía en esas circunstancias seria imposible terminar la carrera. Mario no dejó de animar a JoseMa. Así llegaron al kilómetro 10 marcando 50:24 min (5:02 min/km), no era tan mal tiempo teniendo en cuenta las condiciones en las que se encontraba JoseMa que seguía sin sentirse cómodo en la carrera aunque hubieran bajado más el ritmo. Ahora nos dirigiamos hacia la zona de Loranca, un barrio residencial de Fuenlabrada, el perfil de la carrera era ligeramente descendente y eso benefició a JoseMa que comenzó a no sentirse tan mal y dejó de plantearse la retirada, ya había recorrido el 50% de la carrera y podría continuar hasta el final.

Al llegar al kilómetro 12 se producía un giro de 180 grados y comenzaba el camino de regreso desde Loranca, quedaban tres kilómetros de ligera subida, había que subir todo lo que habiamos bajado cómodamente. Inexplicablemente seguimos manteniendo el mismo ritmo aunque el perfil fuera ascendente, eso demostraba que JoseMa se había recuperado y que podría mantener el ritmo sin demasiadas complicaciones. Mario no dejaba de animarle, cantando los kilómetros que quedaban y marcando un ritmo llevadero para ambos, se colocaron a poca distancia de un grupo que llevaba un ritmo similar y se prepararon para los kilómetros finales.

En el kilómetro 15 se terminaba la subida desde Loranca, ya estabamos de nuevo acercándonos a Fuenlabrada, por la zona de la Universidad Carlos III y el Hospital de Fuenlabrada. Ya se había pasado lo peor, ahora quedaban apenas dos kilómetros por el interior de la ciudad y luego una prolongada bajada hasta la meta. Las fuerzas eran ya escasas pero el ánimo por superar una situación tan difícil les ayudó a no desfallecer en el intento y seguir avanzando a buen ritmo, adelantando incluso a algunos corredores que acusaban el cansancio acumulado. En esta zona los espectadores animaron sin descanso a los corredores y sus palabras de aliento también eran de agradecer.


Al llegar al kilómetro 19 comenzaba una rápida y prolongada bajada hacia el polideportivo, habían superado la prueba, con un gran sufrimiento por parte de JoseMa y una entrega total por parte de Mario. Ya casi se veía el polideportivo y entonces JoseMa espoleó a Mario, había que ir a tope hasta el final, había que darlo todo, después de sufrir tanto era reconfortante verse avanzar a buen ritmo, sentir mínimamente la velocidad y notar las piernas más frescas y ágiles. Y asi recorrieron nuestros atletas esos dos kilómetros, adelantando a otros competidores hasta llegar a la pista de atlétismo, quedaban unos 200 metros y no había que reducir el ritmo sino todo lo contrario, de manera que entraron esprintando y levantando los brazos al unísono. JoseMa se fundió en un abrazo con Mario, le agradeció su compañía y sus palabras de ánimo durante toda la carrera, habían realizado una nueva proeza, que se vió recompensado con un magnífico tiempo (1:47:06) mucho más apreciado teniendo en cuenta las circunstancias en las que se consiguió y el esfuerzo necesario para llegar a la meta. Además Mario había conseguido batir su mejor marca personal, enhorabuena no sólo por la marca sino también por toda tu actuación durante la carrera.

La carrera tiene muchas lecturas negativas y algunas positivas, aunque hay que aprender de las negativas y aprovechar las positivas. Ya sabemos lo que es sufrir, lo que es no encontrarse cómodo corriendo, sentirse pesado y notar lo difícil que es avanzar, pero lo positivo es que uno se puede sobreponer a esas circunstancias, que el ritmo y la respiración se pueden volver a coger y llegar hasta el final en las mejores condiciones posibles. La compañía y las palabras de ánimo de tus amigos son el mejor remedio para pasar esos malos momentos.






De nuevo agradecer a los numerosos voluntarios y policias municipales que estaban perfectamente situados en todos los cruces, al público que ánimo sin descanso y la magnífica organización de la carrera. Con la pequeña pega habitual al llegar a la línea de meta donde los corredores se amontonan, en este caso esperando a que leyeran los códigos de barras de los dorsales para delimitar las clasificaciones. El recorrido no era demasiado bonito aunque JoseMa no se dió cuenta de esos aspectos, bastante tenía con mirar adelante y no perder el precario ritmo que estaba siguiendo. Una nueva carrera que esperemos que nos aporte el fondo y la experiencia necesaria para sobrellevar los momentos más duros y delicados. Ahora a por la Media Maratón de Calatayud el próximo domingo.

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